Ricardo, hostelero en Galicia, vio cómo su nota de Google se desplomaba de 4,5 a 3,9 estrellas tras una oleada de reseñas falsas. La más dañina acusaba falsamente al restaurante de haber expulsado a 17 jóvenes con discapacidad.
Lo que realmente pasó
Según la hija de Ricardo, Camila, un grupo entró pidiendo solo café y una bebida, pero el restaurante solo ofrece servicio de comidas. Se les informó de ello. Una mujer del grupo entonces amenazó:
«Menuda reseña os voy a poner porque estáis echando a chicos discapacitados.»
— Clienta, según el testimonio del restaurante
El personal afirma que no expulsaron a nadie ni siquiera detectaron que los clientes tuvieran discapacidad. Pero la reseña ya estaba publicada.
El impacto
El daño económico fue tan severo que Ricardo se planteó vender (traspasar) su negocio. Explica que muchos clientes solo visitan restaurantes con notas de «al menos 4,5 estrellas».
«Decir que te voy a poner una mala reseña en un restaurante es como sacar un arma.»
— Ricardo, El Español, mayo 2025
Lo que este caso revela
Una acusación falsa grave — la expulsión de personas con discapacidad — puede destruir un negocio en horas. No hace falta que sea verdad; basta con que esté publicada. Y la amenaza de dejar una mala reseña se ha convertido en un arma de chantaje cotidiana en la hostelería española.