Pablo Gallego, chef y propietario del Restaurante Pablo Gallego en A Coruña, se ha ganado el apodo de «el Robin Hood de las reseñas». El sobrenombre se lo pusieron los estudiantes de hostelería, porque responde a cada comentario — algunos con pedagogía, otros con réplicas afiladas contra las críticas injustas.
Los vándalos encapuchados
Para Gallego, los críticos anónimos son como vándalos nocturnos:
«Es como si viene encapuchado por la noche y poner "estos señores son unos ladrones".»
— Pablo Gallego
Compara las reseñas falsas con pintadas en el escaparate de un negocio: vandalismo anónimo que daña la reputación sin ninguna responsabilidad. Chicote visitó su restaurante específicamente para conocer al «Robin Hood de las reseñas» y entender su método.
Un restaurante con nota real
El restaurante mantiene una nota sólida de 4,3-4,4 sobre 5 en todas las plataformas, basada en miles de reseñas. Las reseñas negativas falsas son raras, pero cuando aparecen, Gallego las combate una por una.
Lo que este caso revela
El apodo de «Robin Hood» nace de una frustración compartida por toda la profesión: los restauradores sienten que están indefensos ante ataques anónimos. Que un chef tenga que dedicar horas a responder críticas de personas que nunca han comido en su restaurante es un problema estructural, no personal.