José Antonio Andrés, propietario del restaurante castellano tradicional Río de la Plata en Salamanca, habla con la resignación de quien ha visto cómo Google se convierte en «terreno fértil» para reseñas falsas: comentarios negativos de personas que nunca visitaron, ataques de la competencia y valoraciones generadas por bots.
«No tenemos ninguna herramienta para luchar contra eso. La reseña se queda publicada, la vea quien la vea, y no se puede borrar.»
— José Antonio Andrés, La Gaceta de Salamanca, septiembre 2025
«A veces son robots que repiten el mismo nombre con variaciones.»
— José Antonio Andrés
El contexto regulatorio
El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 de España ha propuesto una modificación legal que permitiría a los propietarios solicitar la eliminación de reseñas si pueden demostrar que el usuario nunca usó el servicio, y limitaría la ventana de reseña a 30 días después de la visita o compra.
Lo que este caso revela
La impotencia de un hostelero con décadas de experiencia resume el problema: las plataformas no ofrecen mecanismos efectivos de defensa. Una reseña falsa queda publicada indefinidamente, visible para miles de potenciales clientes, y el restaurador no tiene ningún recurso real para eliminarla.